Danielle…

Después de todo este tiempo de ausencia, vuelvo con este interesantísimo vídeo que me sorprendió. Al principio me cuestioné, a donde llegará esto? pero chequeen lo porfa! Muy original!

“intenté crear una persona con el fin de emular el proceso de envejecimiento. La idea fue de que algo esta pasando, no puedes verlo, pero puedes sentirlo…” – Anthony Cerniello (Director)

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Una noche con el Principito…

“Lo esencial es invisible a los ojos”  ❤

“Para mi no eres todavía más que en muchachito semejante a 100.000 muchachitos. Y no te necesito, y tu tampoco me necesitas, no soy para ti más que un zorro semejante a 100.000 zorros, pero, si me domesticas, tendremos necesidad el uno del otro, serás para mí único en el mundo, seré para ti único en el mundo. Si me domesticas, mi vida se llenará de sol, conoceré un ruido de pasos que será diferente a todos los otros…tus ruidos me llamarán fuera de la madriguera, como una música.

Aquí les traigo algunas fotos que tome de la famosa obre “El Principito”, del francés Antoine de Saint-Exupéry. Esta es una adaptación a teatro, de la obra, por la escuela-teatro Iván García:

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La Compra Compulsiva

Este texto me llamó mucho mucho la atención. Arroja una gran verdad:

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La compra compulsiva, que consiste en el afán desmedido, incontrolado y recurrente por adquirir, no es un fenómeno exclusivo de fechas como la Navidad, en la que la insistencia de la publicidad comercial y la tradición consumista podrían explicar un cierto aumento de los gastos.

Es una adicción en toda regla que, si bien en su máxima expresión afecta a poca gente, es más común de lo que pudiera pensarse. Es la consecuencia de un impulso irreprimible, un acto poco consciente del que después nos arrepentimos, porque compramos cosas poco útiles o gastamos más de lo que podemos.

La impulsividad y la ansiedad caracterizan la compulsión, que responde a una insatisfacción vital intensa, a la carencia de alicientes o estímulos en nuestra rutina diaria, a la ausencia de actitud crítica y a un alto de credulidad y vulnerabilidad ante una publicidad comercial que identifica felicidad, seguridad en uno mismo y bienestar emocional con consumo. Intervienen otros factores, como el deseo de estimulación social o interés por los lugares donde se congregan personas (el centro comercial o las tiendas), y la inseguridad respecto al propio atractivo físico.

  

 

Fuentes:

Abismos

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Te ha pasado, que cuando estas enfrentando una determinada situación difícil incómoda y tienes todas las ganas de cambiar, pues se ha vuelto una atosigante rutina; pero resulta que cuando el cambio está a tu lado; cuando ya de cierta forma lo has adoptado; no sientes miedo?. Miedo a que no sabes si seguirás actuando o siendo de las misma manera?. Miedo a la transformación, y a lo que traerá?

Personalmente, considero, que son Tabúes. Aunque, se puede ver como reacciones normales de una persona ante un cambio. Creo que las renovaciones, transformaciones, o cambios para bien, no nos afectarán, o contribuirán a que seamos malas personas o que cambie nuestra forma de ser. Al contrario; nos harán mejores y mejores, a medida que pasan los tiempos.

Entonces, si nos harán bien, si de alguna forma hará que maduremos, que aprendamos, y que modifiquemos

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viejas conductas e ideas que nos hacían retroceder, en vez de avanzar; por qué tener miedo?

El problema es que estamos tan tranquilos en nuestra zona de confort mental, que un cambio, evidentemente, traerá  modificaciones inesperadas, imprescindibles y llenas de incertidumbre que no serán fáciles de asimilar.

Pero hay que darle la bienvenida al cambio con aceptación, disposición, y sin tratar de juzgarla. Esperemos a ver lo que nos trae.

Sobre los familiares y los difuntos…

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” Yo me pregunto, por qué; la mayor parte del tiempo, cuando se muere un ser querido, es cuando toda la familia se congrega?. Vienen familiares que ni siquiera estaban en el país, o simplemente vienen desde una región lejos… o quien sabe, personas que a lo mejor vivían muy cerca de ti, pero que no se acercaban. Todos están unidos, se abrazan, y comparten.

Es lamentable que esto suceda, pues creo firmemente que una persona muerta no puede ser el motivo primordial para que una familia tan grande se una. No quiero ser malinterpretada, no es que los respectivos parientes no vayan a La Vela o al Novenario del fallecido. No es eso. Sino, que ese no se convierta en el puente principal para que familiares que nunca se integraron o acercaron, lo hagan. Por qué no juntarse en buenos y felices momentos, en los que cada persona disfruta a plenitud de la vida?, y no en los que causan dolor a causa de la muerte de alguien.

Hace un año, tuve una experiencia similar a esa. Un familiar muy cercano murió. Muchos parientes, vinieron de diversas partes, y también vinieron, los que estando cerca, no se acercaban. Compartieron con nosotros durante varias semanas; incluso, a la hora del mediodía, algunas personas bien conocidas iban a la casa y almorzaban con nosotros. Se volvió una rutina durante muchos muchos días; y para que se den cuenta que no fue nada común, puedo contar las sorpresas que esto me trajo. Luego, todo se esfumó. Ya no más reuniones familiares… ya no más compartir.

Otro ejemplo, lo viví hace poco; pero no con un pariente propio. Vi muchísimas personas convocadas, personas de aquí, personas que no eran de aquí; que iban, y que venían. Y… qué tal, si de manera paralela, hacemos lo mismo en momentos en que no hay velas o entierros?. No es mejor?. Entiendo que las familias, en calidad de cada individuo, aguardan diferentes razones para no reunirse fuera de un entierro, ya sean de índole laboral o personal; también, que se dejan envolver por deberes o asuntos que trae la cotidianidad; pero, eso no impide, que un día o dos, o mejor un fin de semana, se programe una velada donde se integren muchos familiares que no se veían desde hace tiempo, sean cual sean las razones, y que rían, intercambien emociones, o bailen, en el momento, en que cada una de los entes, están haciendo uso de su vida.

El miedo innecesario…

Me pregunto, por qué, muchas veces, nos da miedo ser nosotros mismos? Por qué nos da miedo expresar lo que sentimos o pensamos?. Es cierto que hay personas, que por naturaleza son tímidas, pero aún ellas, fuera de su timidez, dicen o expresan algo; pero no con el Imagengrado de sinceridad o genuinidad que se requiere.

Otra pregunta acertada sería, por qué razón ser hipócritas, aun dentro de nuestra timidez o elocuencia?. Por qué escondernos tras bastidores?, como dicen…

Estas preguntas, no están constantemente en mi cabeza, pero un día, me surgieron, y a la vez, me desconcertaron. Caí en tierra, y me impacté sobre manera.

Son preguntas que muchas personas están ignorando o evitando, pero que son una realidad a la que no podemos escapar, y que está presente, aunque no la percibamos.

Digamos que la respuesta a ellas es porque estamos sumergidos en un mar de inseguridad propia, y tenemos miedo de lo que los demás piensen; pero la otra pregunta es, por qué tememos a lo que la gente piense u opine de nosotros?. Ya no es con la gente; tiene que ver con un problema intrínseco de nosotros. Y es, que, simplemente, no nos aceptamos como somos, no admitimos nuestra forma de ser, o conducirnos; ya sea porque no nos gusta, porque la encontramos ambigua, taciturna o aburrida, o simplemente no nos parece, no nos cae, o no nos hace sentir cómodos. Entonces, es ahí cuando la desconfianza e inseguridad toca nuestra puerta. Pues, si no nos aceptamos, cómo confiaremos, cómo creeremos, en nosotros mismos?. Un ejemplo muy similar a eso, es el del Amor. Cómo amaré a mi semejante si ni siquiera se los que el amor propio, o el amor como concepto?. Es incoherente e irónico.

Ahora, volvamos al principio. Las personas que padecen de este miedo e incertidumbre terribles hacia su persona, obviamente, no les gustará lo que otro piense de si; porque ni siquiera se gusta a si mismo.

La otra vertiente del asunto, está en, que por la misma razón que comenté hace un rato: tememos a la gente, porque tememos su rechazo, y su rechazo nos hace sentir marginados, menos importantes de lo que ya creemos que somos; nos hace sentir mal, abatidos, e inferiores. Y todo sabemos, que esos sentimientos, no son para nada placenteros.

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Bueno, el meollo de todas estas palabras citadas, es que “No nos arriesgamos a ser nosotros mismos por temor a que lo que la sociedad consuma no le caiga bien y lo vomite”. Entonces, lo que luego viene, es que, nos disfrazamos  de identidades meramente condescendientes o moldeadas por las expectativas de nuestros semejantes; y dejamos aun lado, nuestra personalidad.

YA BASTA; nacimos con un temperamento y un carácter únicos. Tenemos que aprender a aceptarlos con paciencia y amor. Porque esa es otra cuestión, no podemos forzar las cosas.

Pocas veces, he sentido la paz y la felicidad que trae consigo ser uno mismo, sin siquiera recriminarse o apuñalarse hasta confesar que lo que se dijo y como se dijo estuvo mal, que lo que se hizo y como se hizo, no estuvo bien.

YA BASTA. No podemos andar asustados todo el tiempo, como si en cualquier momento nos fueran a asaltar o a asesinar.

Firmemente creo, que si le interesamos a una persona, tiene que aceptarnos tal y como somos. Debe haber aceptación mutua, pues de lo contrario, dos máscaras con mucho maquillaje, estarán entablando una conversación; y que si una persona o grupo de personas no nos acepta como tal, pues Amén; no nacimos para ser esclavos, o para ser controlados por los demás.

~ Qué opinan ustedes?